¿Cómo se forman los cenotes?

Es posible que hayas escuchado maravillas acerca de los cenotes, la flora y fauna que habita en ellos y los tipos que existen, pero ¿sabes cómo se formaron los cenotes? En este artículo te lo explicamos. 


Los cenotes, estas míticas maravillas naturales, se tratan de depresiones geológicas que se forman a raíz de un proceso natural, y que luego se llenan de agua.  Normalmente, los cenotes se encuentran interconectados por túneles subterráneos. Estos túneles de agua les confieren a los cenotes características únicas.


Una de las más llamativas se trata de que la apariencia de los cenotes es similar a la de un lago o pozo, pero sus aguas se comportan,

Snorkel en los Cenotes

en realidad, como las de un río, por la corriente continua de las mismas a través de los túneles.
Esto mantiene con vida la flora y la fauna presentes en sus aguas, y también ayuda a que se mantengan las poblaciones de algunas especies completamente endémicas. Sin embargo, su formación no fue un evento que ocurrió al azar de un día para otro, sino que tiene una historia compleja e interesante atrapada entre sus paredes.

¿Cómo se forman los cenotes?


Hace muchos años, toda la zona que se encuentra hacia el sureste de México sólo era un arrecife de coral cubierto por las aguas del mar; luego, los niveles del mar bajaron, lo que ocasionó que esta barrera quedara expuesta, para luego morir y convertirse, finalmente, en una tupida selva tropical.
Es en este ambiente cuando empiezan a caer lluvias, después de que ocurriera la última era del hielo, y esta lluvia se mezclaba con las grandes cantidades de dióxido de carbono que se encontraba en la atmósfera durante ese tiempo.

Buceo en Cenotes


Esta mezcla dio lugar al ácido carbónico, que se acidificaba aún más al tener contacto con el suelo donde caía. Este poseía altos niveles de materia orgánica en descomposición que producían más ácido carbónico, por lo que la agresividad del agua fue realmente notable.
Luego, la mezcla del agua salada con el agua dulce aumenta aún más la agresividad del agua sobre la roca caliza (principalmente), lo que la fue disolviendo de forma paulatina y creando agujeros en ella.

Colapsos y construcciones


Con el paso de los años, estos agujeros fueron ampliando sus dimensiones, generándose, de forma simultánea, túneles y pasajes, que crearon sistemas subterráneos de agua muy similares a los ríos que se encuentran en la superficie de la tierra.


Luego, con las fluctuaciones en los niveles del mar, algunas cuevas llegaron a quedar totalmente vacías, lo que ocasionó que los techos existentes se desplomaran por completo, dando lugar a los cenotes abiertos.


Al subir y bajar los niveles del mar, diversos materiales acumulados tras los colapsos y de las disoluciones por el ácido carbónico, fueron dando lugar, en los cenotes, a diversas construcciones naturales, como las estalactitas, las columnas y las estalagmitas.


Todo este proceso es conocido como “Karst” o relieve, y fue lo que dio lugar a éstos enigmáticos hoyos de agua en las costas de Yucatán, que eran admirados y respetados por la antigua civilización Maya.